miércoles, 2 de octubre de 2013



SEÑOR DE LOS MILAGROS 

Fiesta: 18 y 19 de octubre.

Jesucristo nuestro Señor es venerado en Perú como "El Señor de los Milagros".  En el lienzo aparece Jesús crucificado. Sobre la cruz, el Espíritu Santo y el Padre.  A la derecha del Señor, Su Santísima madre con su corazón traspasado por una lanza de dolor y Su derecha, el fiel  Apóstol San Juan.  Además de su hermosura, el lienzo es una maravillosa representación de las verdades de nuestra fe. 

Cada año las multitudes de todas las razas y condiciones sociales celebran juntas la procesión del Señor de los Milagros, no solo en Perú sino en donde quiera que se encuentran comunidades peruanas.   Las calles se visten de morado para celebrar al Señor que tanto nos ama que se entregó en la cruz por nosotros.  En la procesión nos unimos a La Virgen Madre y a San Juan con dolor pero con profunda gratitud y alegría por la salvación y la vida nueva otorgada por El Señor.   Ese es el mayor de los milagros.Se le llama también el "Cristo Moreno" y el "Cristo de Pachacamilla"


Historia


En el siglo XVII la capital de Perú, Lima crecía las inmigraciones muy variadas.  Habían en ella personas de todas las razas. A mediados del siglo, los negros de Angola se ubicaron en Pachacamilla. Uno de los angoleños pintó en la pared la preciosa imagen de Cristo como aparece en esta página.

El 13 de noviembre de 1655,  un fuerte terremoto sacudió a Lima y Callao haciendo caer muchos edificios y causando miles de muertos. Todas las paredes se cayeron. Pero en medio de aquello aparece el gran milagro: El muro de adobe con la imagen del Cristo permaneció en pie perfectamente preservada.

Señor de los MilagrosAnte el desastre, los limeños hicieron muchas peticiones al Señor. 15 años más tarde, Antonio León de la parroquia de San Sebastián, encontró la imagen del Señor en la pared abandonada y comenzó a venerarla. Ocurrió entonces otro milagro, pues Antonio, que sufría por un tumor maligno, fue sanado. Pronto muchas personas acudían al Cristo milagroso. La mayoría de ellos eran negros y pobres. Se reunían los viernes por la noche a rezar y cantar ante el Señor.   Aquellas reuniones atraía a toda clase de personas. Las autoridades intervinieron para prohibir las reuniones y mandaron a destruir la imagen de Cristo pintando sobre ella. Pero cuando el pintor trató de cubrir la imagen, fueron tanto los temblores y la impresión que sufrió que no pudo aunque trató varias veces.

Las autoridades no se dieron por vencidas pero el pueblo comenzó a protestar.  Informado el Virrey de lo acontecido, decidió revocar la orden y darle culto a la imagen. 



En octubre de 1687 un maremoto arrasó con el Callao y parte de Lima y derribó la capilla edificada en honor del Santo Cristo.   ¡Solo quedó en pie la pared con la imagen!.  Ante aquel portento decidieron confeccionar una copia al óleo de la imagen y que, por primera vez, saliera en procesión en andas por las calles.  La procesión se estableció para los días 18 y 19 de octubre de cada año.





HIMNO AL SEÑOR DE LOS MILAGROS

SEÑOR DE LOS MILAGROS
AQUÍ
 VENIMOS EN 
PROCESIÓN

TUS FIELES DEVOTOS

A IMPLORAR TU 
BENDICIÓN

FARO QUE 
GUÍA

A NUESTRAS ALMAS

LA FE, ESPERANZA, LA CARIDAD

TU AMOR DIVINO

NOS ILUMINE

NOS HAGA DIGNO DE TU BONDAD
CON PASO FIRME 
DE BUEN CRISTIANO
HAGAMOS GRANDE NUESTRO 
PERÚ
Y UNIDOS TODOS
COMO UNA FUERZA
TE SUPLICAMOS, NOS DES
 TU LUZ


COSTUMBRES



Devotas del Señor de los Milagros



EL HÁBITO


A la difusión del culto contribuyó el esfuerzo de Antonio Lucía del Espíritu Santo, sierva de Dios. Ella vestía de morado, con un cordón blanco. Fundó el Beatario de Las Nazarenas y la congregación vistió como ella. Se dedicaron, entre otras labores, a cuidar la imagen de Pachacamilla. Así, poco a poco, se fue asociando el traje morado al Señor de los Milagros. Desde entonces hasta hoy, los fieles hacen peticiones al Cristo Morado y le prometen, a cambio, vestir de morado por un año o hasta por toda la vida el hábito.


                                                       


EL TURRÓN


Según cuenta la tradición que su inventora fue una morena, llamada Josefa Marmanillo, una esclava del valle de Cañete. Doña "Pepa" fue liberado porque adolecía de parálisis y prometió al Señor de los Milagros seguir la procesión si la aliviaba de su mal. Durante el primer día de la procesión recuperó milagrosamente el uso de sus brazos y manos. Y esa misma noche, Doña "Pepa" soñó la receta del turrón. Al día siguiente lo preparó y lo repartió entre los pobres de Las Nazarenas. Desde entonces todos los meses de octubre este dulce invade con su aroma toda la ciudad.


                                                        




              Vídeo de la Historia del Señor de los Milagros